jueves, 11 de junio de 2015

¿APROBAR A REPROBAR?
Maira Fernanda Pavón Tadeo
Profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM
Aprobar o reprobar a los alumnos de educación básica ha sido parte de una polémica sobre la que se ha sostenido el sistema educativo mexicano cuando mide el rendimiento académico a partir de una calificación numérica que determina quién puede o no ser promovido al siguiente grado escolar, sin embargo, esta práctica parece a simple vista estar a punto de cambiar si tomamos en cuenta el anuncio de la Subsecretaría de Educación Básica de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de la puesta en marcha de un nuevo sistema de evaluación a partir del cual el próximo ciclo escolar entrarán en operación en el país cinco mil escuelas experimentales que dejarán de lado la asignación de números como calificación al desempeño académico en primaria y secundaria, lo que buscará extenderse a todos los niveles educativos.
Se dice que se establecerán criterios mínimos desconocidos hasta el momento- tanto por asignatura como por grado escolar para determinar la promoción de los niños al siguiente nivel, como uno de los acuerdos de la Alianza para la Calidad de la Educación suscrita por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la SEP, con lo cual se retoma el tan debatido tema de la no reprobación como una estrategia para el mejoramiento de la deserción y el rezago educativo.

ACUERDO 696
Que el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, propone para garantizar la inclusión y la equidad en el Sistema Educativo Nacional, el ampliar las oportunidades de acceso a la educación, permanencia y avance en los estudios a todas las regiones y sectores de la población;
Que este Acuerdo considera a los distintos tipos y modalidades en las que se imparte la educación básica en nuestro país. De igual forma, se sustenta en los principios de equidad y justicia que rigen la educación inclusiva que considera y valora la diversidad del alumnado;
Que atendiendo a las mejores prácticas en materia de evaluación de aprendizajes, la Secretaría de Educación Pública del Gobierno Federal ha determinado implementar un modelo de evaluación que considere lo cualitativo y lo cuantitativo, es decir, que describa los logros y dificultades de los alumnos a la vez que asigne una calificación numérica. Este modelo concibe a la evaluación como parte del proceso de estudio y se apoya fuertemente en la observación y el registro de información por parte del docente, durante el desarrollo de las actividades, lo cual implica:
a)    Que el docente planifique actividades para que los alumnos estudien y aprendan;
b)    Que los alumnos se den cuenta de lo que han aprendido y de lo que están por aprender;
c)    Que se tomen en cuenta los procesos de aprendizaje, no sólo los resultados;
d)    Que se consideren las necesidades específicas de los alumnos y de los contextos en los que se desarrollan;
e)    Que la información sobre el desempeño de los alumnos se obtenga de distintas fuentes, no sólo de las pruebas;
f)     Que se fortalezca la colaboración entre docentes, alumnos, padres de familia o tutores, y
g)    Que se actúe oportunamente para evitar el rezago o la deserción escolar.


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